Centro de Día

Centro de día para personas mayores dependientes

Centro de atención enfermos de Alzheimer de Elche (Alicante).
AMO Architectural Office realiza esta obra promovida por el Ayuntamiento de Elche en 2011.

Descripción general

La estrategia consiste, en todo momento, en observar el lugar, valorar la funcionalidad, atender a  los sentimientos y a las acciones de las personas-usuarios tanto del propio edificio como del lugar en el que se inserta.

El proyecto, se sitúa en el interior de una zona residencial urbana de Elche conocida como “La Portalada”. Se constituye a base de una rígida e introvertida  edificación de baja densidad con tipología edificatoria de viviendas adosadas y en cuya distribución da lugar a un espacio interior de geometría sensiblemente triangular. En tal espacio se genera una manzana donde se ubican una  parcela destinada a zona verde, y dos a zonas dotacionales. Es en una de estas zonas dotacionales, concretamente en la orientada al sur donde se dispondrá el nuevo centro de día para personas mayores dependientes (afectadas por el Alzheimer). La parcela se trata de un  trapecio irregular de dimensiones aproximadas de 95 m al sureste( C/Meliana), 56 m al suroeste (C/ Moncada), 76 m al noroeste(linde con la otra zona dotacional) y 25 m al noreste(con un jardín urbano), con una superficie total de 3.417 m2, y existe una diferencia de cotas  en el  eje norte-sur de 1 m aproximadamente.
Para la realización de esta obra arquitectónica se utilizaron diversos materiales: hormigón in situ visto, perfiles de acero laminado y vidrio.

1. El lugar.
Un  jardín, único espacio abierto a las relaciones socio-culturales y único lugar de esparcimiento posible dentro de la rigidez  propia de tipología de vivienda que lo rodea.

2. La funcionalidad – La enfermedad.
El Alzheimer se fundamenta en una clara desorientación espacio-temporal, pérdida de memoria, y pérdida progresiva de las capacidades psicomotrices, sin una conciencia de la misma tras las primeras fases debido al síntoma de la agnosia.

3. Los sentimientos y las acciones.
Percibir las estaciones, el paso del tiempo, la caída de las hojas, el espacio abierto, el pasear, el descansar y el comenzar de nuevo, el jugar, el observar a unos niños, el sentir el paso del sol y el movimiento de la sombra, el reconocer y el recordar,….

Así la actuación consiste en desmaterializar el  edificio en unos espacios donde el paciente se introduce de forma sutil, casi sin percibirlo, en continuación a un agradable paseo, acompañado por su familia a través de un parque, árboles, los niños jugando…una sombra. Unos volúmenes coloreados le marcan el acto de recepción y bienvenida al edificio en donde muy pronto se descubre el gran patio que lo articula y lo vuelve a transportar al jardín, que siempre ha disfrutado a lo largo de su  paseo. El usuario ahora pasa a descansar, en las aulas polivalentes, unos espacios flexibles y a los que se dota de un continuo contacto con el exterior a través de la cual se tiene una perfecta concepción del paso del tiempo, gracias a las plantaciones de diversas masas arbóreas y florales, que estimulan los sentidos a medida que pasan las diferentes estaciones del año. Se aprovecha ahora y se juega en estos espacios protegidos, a mirar que día es, que hora, a volver a situarse, para después salir y volver a empezar a caminar entre las plantaciones, que existen, que representan el trabajo de los días precedentes, y del ahora…. Continúas tu viaje y en un paseo que no se repite vas a comer, a un espacio agradable, que se abre a un patio de verano, con una generosa sombra ante la cual te sientas y disfrutas antes de irte a dar una cabezada, al resguardo bien de la sombra, bien de las salas polivalentes, donde luego tendrás clases de musicoterapia y talleres varios de estimulación y, así se pasa un agradable día hasta que te recogen de nuevo y vuelves, con un paseo agradable, a salir del parque y a volver a casa.
Mientras tanto los habitantes del lugar, mayores y niños, gozan de un espacio libre, nunca perdido, donde, de repente, han aparecido una multiplicidad de  árboles ya existentes, juntamente con otros nuevos que marcan de una forma más acusada el paso del tiempo, y los sentidos, hay más personas que ahora utilizan este espacio, que lo llenan de vida.

En esta obra han colaborado: Prócoro del Real Baeza, Ángel Luis Rocamora Ruiz, Antoni Baile.